Desde Madrid, el proyecto internacional Una Lengua Infinita continúa expandiendo su universo artístico con una propuesta que une literatura, memoria histórica y música de cámara contemporánea. Su nueva obra, La huelga de Tereza, transforma en sonido la tensión emocional y humana de los últimos años de la dictadura de Nicolae Ceaușescu en Rumania, inspirándose en la novela El tren de Bucarest de Michel Rouan.
La pieza instrumental sigue la figura de Tereza, una trabajadora de fábrica cuya presencia silenciosa y repetitiva en una estación de tren se convierte, poco a poco, en un acto de resistencia frente a un régimen totalitario. Lejos de buscar grandilocuencia, la composición apuesta por la sutileza y la emoción contenida, construyendo una atmósfera íntima donde cada nota parece susurrar más que declarar.
En esta nueva versión, la obra ha sido arreglada para cuarteto de cuerdas y piano, en colaboración con el ensemble ucraniano Infinito String Music. La unión entre piano y cuerdas crea un paisaje sonoro delicado y cinematográfico, capaz de transmitir vulnerabilidad, melancolía y una silenciosa sensación de rebeldía. El resultado conecta naturalmente con oyentes de música clásica contemporánea, modern chamber music y composiciones de carácter cinematográfico.
Más allá de la pieza en sí, La huelga de Tereza forma parte de una trilogía artística que busca traducir grandes obras de la literatura europea al lenguaje musical. Esta visión convierte a Una Lengua Infinita en un proyecto singular dentro de la escena independiente actual: una propuesta donde la música funciona como puente entre disciplinas, épocas y sensibilidades humanas.
El colectivo define su esencia como “la unión de músicos de todo el mundo con un único lenguaje común: la música”. Fieles a esa filosofía, todas las interpretaciones utilizadas en sus obras han sido ejecutadas por seres humanos, priorizando la expresividad, la autenticidad y la emoción por encima de tendencias comerciales o fórmulas pasajeras.
Además, Una Lengua Infinita mantiene un enfoque profundamente humano y solidario. El proyecto es sin fines de lucro y cualquier ingreso generado está destinado a ayudar a artistas con dificultades existenciales y económicas, buscando reducir la distancia entre el valor artístico de una obra y la remuneración real que reciben sus creadores.
Con La huelga de Tereza, el proyecto reafirma su compromiso con un arte sensible, reflexivo y libre de limitaciones comerciales, demostrando que la música instrumental todavía puede contar historias profundas, conmover y mantener viva la memoria colectiva.

