El primer EP de Tomás Sánchez aparece como una postal emocional del inicio de la adultez, ese momento extraño donde el amor, el futuro, la ansiedad y la identidad empiezan a mezclarse con una intensidad nueva. Las canciones no buscan dar certezas; construyen atmósferas donde conviven la duda, el deseo, la nostalgia y la necesidad de entender qué pasa adentro de uno mismo.
Durante cuatro canciones, el proyecto propone ingresar en un universo profundamente introspectivo y urbano, atravesado por una sensibilidad porteña que toma elementos del rock nacional, el piano como eje emocional y ciertos gestos heredados del tango y de la canción argentina más melancólica. Hay ecos de noches largas, departamentos silenciosos, colectivos vacíos, conversaciones que no terminan y pensamientos que vuelven una y otra vez.
“PLAZA INFINITA” no está pensado para escucharse como música de fondo.
Es un disco para perderse un rato dentro de la propia cabeza.
La experiencia del EP cambia según el momento del día, “Puerto fluorescente” tiene el pulso de la madrugada y la incertidumbre, como caminar solo mientras la ciudad parece detenida; “Serena” se mueve desde la contemplación y la idealización amorosa, con una sensación de calma frágil; “Quiero” expone un costado más directo y humano, donde la ironía y el cansancio conviven con preguntas más profundas; mientras que “Plaza infinita”, la canción que cierra el proyecto, retrata ese instante en que un vínculo empieza a agotarse y todo se vuelve emocionalmente inmenso, incluso aquello que tiene límites.
El nombre del EP nace justamente de esa contradicción, una plaza es un espacio delimitado, pero cuando uno atraviesa ciertos pensamientos o emociones, todo parece expandirse infinitamente. Así funcionan estas canciones. Hablan de situaciones concretas, íntimas y personales, pero terminan convirtiéndose en escenarios donde cualquiera puede reconocerse.
El proyecto comenzó hace casi cinco años, durante la pandemia, cuando Tomás empezó a componer “Puerto fluorescente” como una manera de procesar el encierro, la incertidumbre y el descubrimiento de la música como lenguaje emocional. Desde entonces, las canciones fueron creciendo en distintos momentos de su vida, conservando algo esencial, la necesidad de transformar pensamientos obsesivos, recuerdos y emociones difíciles de explicar en imágenes, melodías y climas.
Musicalmente, “Plaza infinita” construye una identidad marcada por teclados, pianos y arreglos que priorizan la atmósfera por encima de la resolución. Hay percusión electrónica, contrabajos, texturas ambientales y melodías que nunca terminan de cerrar del todo, como si las canciones se negaran a dar una respuesta definitiva.
Más que contar historias lineales, Tomás trabaja desde imágenes y sensaciones, un amor imaginado, una conversación que se desgasta, el miedo a crecer, la incomodidad frente al futuro y la sensación constante de habitar pensamientos demasiado grandes para decirlos en voz alta.
“Plaza infinita” encuentra su mejor lugar en esos momentos donde uno necesita compañía sin ruido, caminando de noche, viajando solo, mirando por la ventana, volviendo a casa después de ver a alguien que ya no se sabe si sigue estando o no.
Sobre el Artista:
Tomás Sánchez es un músico y compositor nacido y criado en la Ciudad de Buenos Aires. Desde muy chico desarrolló un fuerte vínculo con la música, acercándose inicialmente a través de clases de guitarra y ensambles durante su infancia. Sin embargo, fue a los 18 años cuando comenzó a dedicarse de lleno al piano y poco tiempo después al canto, encontrando allí una forma más personal de expresión artística.
Luego de formar parte de una banda y participar en distintos proyectos musicales, decidió enfocarse en su camino solista, dando forma a canciones que hasta entonces existían únicamente en la intimidad de su casa. Ese proceso creativo terminó consolidándose en “Plaza Infinita”, su primer EP, una obra atravesada por la introspección, las emociones del inicio de la adultez y una búsqueda sonora influenciada por el rock nacional argentino.
Paralelamente a su desarrollo artístico, Tomás se encuentra finalizando la carrera de Música Popular en la Universidad Católica Argentina.

