NINA VENTRE abre el Lado B de su álbum 333 con “Offline”
Después de presentar el universo del Lado A de 333, Nina Ventre comienza a revelar su contracara. “Offline” inaugura el Lado B, una etapa que se sumerge en aquellas partes de la identidad que muchas veces quedan fuera de escena: la ansiedad, la soledad, la desconexión, los cuestionamientos y también los aspectos propios que no siempre resulta cómodo mirar.
En este nuevo capítulo, desconectarse no representa una ausencia sino una decisión. “Offline” habla de ese momento en el que algo deja de sentirse propio y aparece la necesidad de tomar distancia: de ciertos vínculos, grupos, dinámicas o formas de encajar que ya no representan quién uno es. Es el primer clic de un proceso de reconexión con uno mismo, incluso cuando eso implica atravesar zonas más oscuras o incómodas.
Musicalmente, el Lado B propone un universo diferente al que presentó el primer lado de 333. Si el Lado A estaba más asociado a aquello que se muestra hacia afuera y a una búsqueda de perfección, esta nueva etapa se permite ser más cruda, oscura, electrónica y disruptiva. Un sonido que busca incomodar y acompañar un proceso interno en el que no todo tiene que verse perfecto para ser verdadero.
“Offline” es, así, el punto de partida de un recorrido en el que Nina no busca mostrar que encontró todas las respuestas, sino atravesar las preguntas. El Lado B no habla de encontrarse de manera definitiva, sino de aprender a escucharse, reconocer también los propios lados oscuros y atravesarlos desde un lugar de mayor conciencia y empoderamiento.