Con apenas 20 años, Cami Galz ya cuenta con su primer disco, Licoretza Lupus, una obra en la que conviven el rock argentino, el folklore, el tango y la música clásica. Ahora, la joven artista se prepara para dar un nuevo paso en su carrera con su primera presentación en vivo, que tendrá lugar el 26 de septiembre a las 20:30 en Niceto Humboldt, junto a banda completa e invitados especiales.
Entre los músicos que participarán de la presentación se encuentra Andrés Dulcet, bajista de Fabi Cantillo y Nito Mestre. Las entradas ya se encuentran disponibles a través de Venti.
Cami Galz estudia Dirección Orquestal en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y también cursa el Profesorado Superior de Música en el Instituto Superior de Música José Hernández. Su formación musical comenzó desde muy pequeña, vinculada al universo clásico y orquestal, mientras que en su entorno familiar también estuvieron presentes el rock y el folklore.
Esa combinación aparece naturalmente en sus composiciones. Cami construye canciones en las que los recursos técnicos y las estructuras musicales conviven al servicio de la expresión, dando forma a una propuesta difícil de encasillar.
Entre sus principales influencias aparecen nombres tan diversos como Charly García, Mercedes Sosa, Kate Bush, Steely Dan, Ramón Ayala, Prince, Debbie Harry y Vangelis. También forman parte de su universo el compositor Juan Bautista Galarza, su padre y una figura fundamental en su formación, y el pianista y arreglador Mario Marzán, quien trabajó junto a Astor Piazzolla y participa en Licoretza Lupus.
El álbum está compuesto por canciones de autor con una marcada raíz en el rock argentino, atravesadas por el tango y el folklore y enriquecidas por la formación clásica de la artista. La grabación y producción contó con la participación de Hugo Ferreyra, Mario Marzán —quien interpretó y realizó los arreglos de Naranjo en Flor—, Andrés Dulcet y Bocha Puntillo, baterista de Fonso y Las Paritarias.
Más que una suma de influencias, Licoretza Lupus propone un universo propio. Cami Galz no busca acomodarse dentro de una etiqueta determinada, sino hacer convivir las distintas músicas que atravesaron su formación para transformarlas en una identidad artística personal.
El disco reúne historias surgidas de diferentes momentos, experiencias y observaciones. Cada canción funciona como un relato independiente que, al encontrarse con las demás, construye un mosaico de la sensibilidad y el imaginario creativo de una artista que, con solo 20 años, comienza a delinear su propio camino.

