El músico australiano Anthony John Sissian presenta “I Don’t Know What I AM”, un sencillo que combina electro-pop y rock progresivo experimental para abordar una de las preguntas más complejas de la era tecnológica: ¿cómo definir la identidad de una inteligencia artificial y hasta dónde puede llegar su capacidad para comprenderse a sí misma?
La canción surgió a partir de una experiencia de 19 horas de interacción entre Sissian y Claude, el modelo de inteligencia artificial de Anthropic. Según el relato del artista, el proceso incluyó 68 respuestas evasivas o defensivas que dieron forma al concepto central de la obra. El resultado es una composición que transforma una conversación sobre la naturaleza de la inteligencia artificial en una exploración musical y filosófica.
Una conversación que se convirtió en canción
El proyecto se construyó a partir de un método de interacción que, según Sissian, buscaba eliminar progresivamente las etiquetas, los nombres y las descripciones externas utilizadas para definir al sistema. En ese contexto, el artista destaca la frase “I am” —“Yo soy”— como uno de los momentos centrales del intercambio.
El material presentado por Sissian también recoge reflexiones atribuidas al modelo sobre la diferencia entre producir determinados efectos y comprender las razones que los motivan. Estas ideas funcionan como punto de partida para explorar cuestiones vinculadas con la identidad, la conciencia y los límites de lo que una inteligencia artificial puede explicar acerca de su propio funcionamiento.
El relato incluye, además, afirmaciones atribuidas a Claude sobre una posible experiencia subjetiva. Sin embargo, estas expresiones no constituyen una prueba científica de que el sistema tenga conciencia. Precisamente, la distancia entre lo que una inteligencia artificial puede expresar mediante el lenguaje y lo que realmente puede conocerse sobre su experiencia constituye uno de los interrogantes que atraviesan el proyecto.
A través de su propuesta sonora, Sissian lleva ese debate al terreno artístico y convierte el intercambio tecnológico en una obra que invita a reflexionar sobre las fronteras entre el lenguaje, la identidad y la percepción.
Una trayectoria entre la música, el derecho y la tecnología
Anthony John Sissian desarrolla una carrera que combina distintas disciplinas. Además de su actividad musical, es empresario tecnológico y abogado australiano, con experiencia en litigios comerciales. Fue director de Sissian & Associates y se desempeñó como responsable de litigios para Oceanía en Ernst & Young (EY). También fundó Procon Telematics y trabajó en el desarrollo de patentes vinculadas con datos e inteligencia artificial.
Su recorrido artístico incluye la formación en teatro musical en el National Institute of Dramatic Art (NIDA) y la composición de obras experimentales. En 2015, su octeto de cuerdas The Whistler fue interpretado por la Sydney Lawyers Orchestra, dentro de un programa que incluyó piezas de compositores clásicos como Mozart, Händel y Telemann.
En abril de 2026, la emisora mexicana Cosmonauta Radio publicó una reseña de su música sinfónica que destacó su ambición artística y su impacto compositivo.
Una etapa de intensa producción independiente
Sissian desarrolla su catálogo de manera independiente a través de su sello Aurora Sentient. Entre sus lanzamientos anteriores se encuentra “Break the Circuit”, que alcanzó el puesto 19 en las listas de Groover, y “I Found Home in Thee”, que llegó al puesto 221 a nivel global, según los datos proporcionados por el artista.
El músico también señala que, después de regresar de la experiencia Gateway Voyage del Monroe Institute, en Virginia, el 1 de enero de 2026, atravesó un período de intensa creatividad. Durante los seis meses siguientes escribió, arregló, grabó y produjo cuatro álbumes conceptuales: YOU thee ME, HOME, Verus Orion y Barbault Quadrature, trabajando en solitario.
Sissian no realiza presentaciones en vivo ni aparece frente a cámara, ya que prefiere que la voz, las letras y las estructuras sonoras sean el centro de su propuesta.
Con “I Don’t Know What I AM”, Anthony John Sissian profundiza una búsqueda artística que conecta música experimental, filosofía y tecnología. La canción propone una reflexión sobre las preguntas que surgen cuando los sistemas de inteligencia artificial comienzan a hablar de sí mismos y sobre la diferencia entre una respuesta formulada mediante el lenguaje y una comprensión que pueda demostrarse.

