Andreabotai presenta “PARANOIA”, una canción que parte de los temores, las incertidumbres y las preguntas que atraviesan a una sociedad que parece avanzar cada vez más rápido, sin tener siempre claro hacia dónde se dirige.
La propuesta encuentra en el bosque una imagen de refugio frente al ruido del mundo exterior. Alejarse, observar y buscar un espacio de calma puede convertirse en una forma de tomar distancia de aquello que genera miedo o ansiedad. Sin embargo, incluso en ese lugar de aparente tranquilidad, algunas preguntas permanecen y continúan haciendo ruido.
En “PARANOIA”, Andreabotai utiliza esa contradicción como punto de partida para reflexionar sobre el presente. El refugio no necesariamente significa escapar de la realidad: también puede ser el lugar desde el cual observarla con mayor claridad y preguntarse qué está sucediendo alrededor.
La canción se vincula así con una actualidad marcada por la incertidumbre y por una circulación constante de discursos, opiniones e información. Frente a ese escenario, el proyecto plantea la necesidad de reaccionar, mantener una mirada crítica y no dejarse engañar por los discursos políticos, poniendo también el foco en un deseo de paz.
Más que ofrecer respuestas definitivas, “PARANOIA” parece construirse alrededor de las preguntas. ¿Hacia dónde se dirige este mundo? ¿Qué hay detrás de aquello que se escucha y se ve todos los días? ¿Es posible encontrar un espacio de tranquilidad sin dejar de estar atentos a lo que ocurre?
El bosque funciona entonces como una metáfora central: un territorio en el que es posible detenerse mientras el mundo continúa corriendo. Pero la pausa no elimina las preocupaciones. Las preguntas siguen presentes y obligan a mirar nuevamente hacia afuera.
Con esta canción, Andreabotai propone una reflexión sobre los miedos individuales y colectivos, pero también sobre la importancia de conservar la capacidad de cuestionar el presente. “PARANOIA” se mueve entre la sensación de incertidumbre y la búsqueda de una respuesta posible: permanecer atentos, pensar por cuenta propia y sostener la idea de paz como horizonte.
La propuesta se inscribe así en una mirada artística que utiliza la música para dialogar con el contexto y transformar las inquietudes de este tiempo en una obra que invita a detenerse y escuchar aquello que, incluso lejos del ruido cotidiano, todavía sigue haciendo preguntas.

