La artista chilena Maw presenta “Polyamor”, su nuevo single de pop urbano con influencias del reggaetón. La canción pone sobre la mesa una conversación cada vez más presente en las nuevas generaciones: los vínculos actuales, el deseo de exclusividad y la honestidad emocional frente a formas de amar que no siempre coinciden. Este sencillo ya disponible en todas las plataformas digitales.
La idea de Polyamor nace de conversaciones cotidianas entre amigas y del intercambio creativo con su productor. Hablar de relaciones, expectativas y contradicciones afectivas dio forma a una historia reconocible sobre sentir algo por alguien y descubrir que su manera de vincularse es distinta a la propia. Desde ese punto emerge una canción escrita sin filtros, donde la vulnerabilidad convive con una sonoridad fresca, ligera y veraniega, en contraste con el conflicto interno que atraviesa la letra, esa contradicción entre el deseo y la inseguridad.
“El nombre es directo y honesto: Polyamor aparece como una conclusión inevitable, no como un juicio”, explica Maw. Frases como “No sé si entregarte mi calor o Tenías que ser poliamor” condensan ese momento en que se acepta que el deseo y los límites no siempre van de la mano.
Lejos de instalar una postura ideológica, la canción está narrada desde una experiencia personal y emocional. “El mensaje principal es el respeto por las distintas formas de amar, pero también por los propios límites. Polyamor no critica ni se burla de las relaciones no monógamas. Al contrario, muestra que no todas las personas estamos hechas para vivirlas, y eso también está bien. La canción invita a decir “esto no es para mí” sin culpa, sin vergüenza y sin atacar al otro”, señala la artista.
En ese mismo sentido, Maw conecta el relato con una vivencia íntima “Conecta conmigo desde un lugar muy personal, el deseo de exclusividad emocional y la necesidad de sentirme elegida. Es una canción sobre reconocer lo que una puede y no puede sostener en una relación. No habla de moral, habla de emociones reales, de celos, de inseguridad y de honestidad con una misma.”
El videoclip acompaña esta honestidad desde una estética cercana y real. Grabado de manera casera durante sus vacaciones, con un celular y la ayuda de su hermana, el video refuerza la vibra veraniega y espontánea del single. La propuesta visual busca que la canción se sienta como una compañía íntima para viajes, descansos y momentos personales.
La artista tiene varias sorpresas preparadas para el 2026 “planeo seguir lanzando música y presentando nuevas propuestas artísticas. Se acerca el lanzamiento de mi nuevo EP en marzo, un proyecto que explora sonidos ligados a la música clásica, integrándose de manera orgánica al pop”

