Nils Rohwer nos invita a un territorio sonoro donde la emoción y la experimentación caminan juntas con “Heart Racing”, una pieza que late desde la vulnerabilidad y la curiosidad artística. El propio artista lo describe como ese instante en el que Kate Bush se cruza con Björk, y el corazón empieza a acelerarse. El resultado es una canción que se siente tan visceral como delicada.
“Heart Racing” se mueve en un espacio orgánico y atmosférico, donde la voz ocupa un lugar central, flotando entre arreglos sutiles y texturas electrónicas que se despliegan con sensibilidad. No hay estructuras convencionales ni fórmulas predecibles: la canción avanza como una experiencia emocional, guiada por pulsaciones internas más que por reglas del pop tradicional.
La influencia de artistas icónicas como Kate Bush y Björk no se percibe como imitación, sino como inspiración emocional y estética. Nils Rohwer toma esa herencia y la transforma en un lenguaje propio, íntimo y contemporáneo, donde lo frágil y lo intenso conviven en equilibrio.
El título “Heart Racing” no es casual. La canción captura ese momento exacto en el que una emoción irrumpe sin permiso: el asombro, el deseo, la conexión inesperada. Todo se expresa a través de capas sonoras cuidadosamente construidas, dejando espacio para que el oyente complete la experiencia con su propia sensibilidad.
Este lanzamiento se presenta como una propuesta ideal para playlists de pop alternativo, art pop, electrónica experimental y escucha nocturna, así como para radios y medios que apuestan por voces singulares y narrativas emocionales profundas.
Con “Heart Racing”, Nils Rohwer no busca impresionar: busca sentirse vivo. Y en ese latido acelerado, invita al oyente a acompañarlo.

