Jeff Iftekaruddin revela su lado más sensible con “Lights”, una balada indie-pop de espíritu contemplativo que se sostiene sobre un piano emotivo y una interpretación profundamente honesta. La canción se presenta como un mensaje lanzado al universo, una señal de luz destinada a alguien que se ha perdido, pero que aún habita en la memoria y el corazón.
“Lights” habla del acto de enviar una señal, de creer que, incluso en la ausencia, existe una forma de comunicación. La canción se construye como una transmisión para un alma que se desvió del camino, un recordatorio suave de que siempre hay una luz que puede guiar de regreso a casa. En su esencia, el tema aborda el duelo desde un lugar sereno, donde el amor no se apaga con la muerte.
Musicalmente, la pieza destaca por su minimalismo cuidado: el piano marca el pulso emocional mientras la voz de Iftekaruddin se despliega con cercanía y vulnerabilidad. La producción evita lo grandilocuente, permitiendo que cada nota y cada palabra respiren, reforzando la sensación de intimidad y recogimiento.
Para el artista, “Lights” es una forma de afirmar que las personas que amamos no desaparecen cuando mueren. Siguen presentes en los pensamientos, en los silencios y en esas conversaciones invisibles que nacen del recuerdo. La canción se mueve entre la oración y la despedida, pero también entre la esperanza y la certeza de que, si somos lo suficientemente silenciosos, quizá todavía puedan escucharnos.
“Lights” no solo busca conmover, sino también acompañar. Es una canción para quienes extrañan, para quienes han perdido, y para quienes encuentran consuelo en la idea de que el amor trasciende el tiempo y la ausencia. Un mensaje luminoso, frágil y sincero que invita a detenerse, escuchar y creer.

