Lanzado el 11 de septiembre, el nuevo trabajo de la artista uruguaya reúne 11 tracks que forman parte de una misma historia. Con dirección de Selene Benzano, cada canción cuenta con su propia pieza visual, haciendo de GROUPIES una obra para ver y escuchar.
La artista uruguaya Naoko (Julietta Astol) presenta GROUPIES, su segundo álbum de estudio y su primer visual album. Entre el post-punk revival y el rock alternativo, pero sin dejar de lado su sensibilidad indie pop, el proyecto propone un universo conceptual donde música e imagen avanzan en conjunto.
Compuesto por 11 tracks -una intro y diez canciones-, GROUPIES se desarrolla capítulo a capítulo. Cada canción está acompañada por un video que integra su letra al universo del proyecto y continúa el recorrido de sus personajes.
Con dirección y fotografía de Selene Benzano, guión de Julietta Astol y Selene Benzano, dirección actoral de Cecilia Graña y dirección de arte de Lucía Llorens, las distintas piezas comparten personajes, escenarios y símbolos que construyen una identidad estética marcada de principio a fin.
La escala y coherencia de esta propuesta hacen de GROUPIES un proyecto particularmente ambicioso dentro de la escena independiente uruguaya, apostando por el formato de visual album, todavía poco explorado a este nivel por artistas locales.
| ENTRE EL POP, EL ROCK Y SU LADO MÁS OSCUROMusicalmente, GROUPIES se mueve entre el post-punk revival y el rock alternativo, pero también se permite una cara más luminosa, divertida, popera y bailable. Ese contraste acompaña el recorrido del álbum: la euforia, el deseo y la fantasía conviven con la crudeza y la tensión.Entre sus momentos destacados está la colaboración con María Mir, quien esta vez suma su voz a la guitarra en un pasaje con claras referencias a Sonic Youth. Su aparición marca uno de los puntos de inflexión del disco y abre la puerta hacia un territorio más oscuro, acompañando desde lo sonoro la transformación de su protagonista. |
EL MITO DE LA GROUPIE, DESDE OTRO LUGAR
GROUPIES sigue el recorrido de Elekttra, una joven que alguna vez se llamó Jenny y que encuentra en el universo del rock una promesa de transformación. Lo que comienza como admiración pronto se convierte en una reflexión sobre la identidad, el deseo, la construcción de los ídolos y las formas de poder que atraviesan la historia del rock.
Lejos de reproducir el imaginario tradicional de la groupie, Naoko resignifica esa figura para convertirla en protagonista. Aquí, las groupies dejan de ser personajes secundarios y aparecen como guardianas del mito, creadoras de relatos y estrategas capaces de disputar el poder dentro de una escena históricamente dominada por hombres.
A lo largo del disco, Elekttra atraviesa un proceso de iniciación en el que la fascinación por las estrellas del rock convive con la necesidad de destruirlas.
Humor negro, fantasía, tragedia y crítica atraviesan una obra en la que el sonido, los personajes y la imagen funcionan como partes de un mismo universo.

