El proyecto musical de Reetoxa irrumpe nuevamente en la escena con el lanzamiento de “Soliloquy”, un ambicioso álbum doble que promete marcar un antes y un después en su carrera. Disponible en todas las plataformas digitales, esta nueva obra se posiciona como una experiencia sonora profunda, intensa y absolutamente transformadora.
Un álbum que nace del caos y la introspección
“Soliloquy” no es solo un disco: es el resultado de un proceso creativo extremo. Durante la pandemia de COVID-19, en un contexto de aislamiento e incertidumbre, Jason —mente creativa detrás de Reetoxa— decidió comenzar a trabajar en este proyecto mientras su primer álbum quedaba en pausa.
En medio de ese encierro, viviendo prácticamente entre cigarrillos y café, el artista se llevó a sí mismo al límite emocional y físico. El resultado es una obra cargada de memorias personales, miedos, reflexiones y experiencias de vida que se traducen en un sonido crudo pero profundamente humano.
Una historia que comenzó décadas atrás
El origen de “Soliloquy” se remonta a 1997, cuando Jason comenzó a escribir las primeras ideas del proyecto. Durante años, esas composiciones quedaron archivadas, con solo una canción logrando sobrevivir al paso del tiempo. Fue recién durante la pandemia que el artista decidió retomar ese material, completar canciones inconclusas y dar forma a un relato musical cohesivo.
En un principio, el proyecto contemplaba nada menos que seis álbumes. Sin embargo, tras un exhaustivo proceso de selección, se redujo a 26 canciones cuidadosamente elegidas, logrando un flujo narrativo sólido y emocionalmente impactante.
Un viaje sonoro sin precedentes
Este segundo álbum de Reetoxa se presenta como una obra doble de rock, pero va mucho más allá de lo convencional. La inclusión de una orquesta europea aporta una dimensión épica y cinematográfica, elevando la propuesta a un nivel pocas veces visto dentro del género.
La combinación de rock con arreglos orquestales crea un paisaje sonoro envolvente que invita al oyente a sumergirse en un viaje emocional intenso y sin concesiones.
Una apuesta total: arte sin red
Lo que realmente distingue a “Soliloquy” es el nivel de compromiso detrás de su creación. Jason no solo invirtió sus ahorros personales en el proyecto, sino que también puso en juego su estabilidad emocional para llevar esta visión a la realidad. Es un trabajo donde cada detalle refleja riesgo, pasión y una entrega absoluta al arte.
Una experiencia que promete cambiarlo todo
Reetoxa no duda en afirmar que este lanzamiento “lo cambiará todo”. Y es que “Soliloquy” no busca simplemente ser escuchado, sino vivido. Es un álbum que desafía, conmueve y deja huella.
Para los amantes del rock y las propuestas conceptuales, esta obra representa una oportunidad única de conectar con una narrativa honesta y profundamente humana, envuelta en una producción sonora monumental.

