La artista lanza su tercer single el 27 de febrero, marcando una nueva etapa creativa con una
composición más auténtica que mezcla guitarras noventeras y texturas electrónicas atmosféricas
mientras consolida su sonido.
La artista sevillana Lola Summers regresa con “potential is a drug”, un single que se siente como una experiencia disociada: la sensación de mirarse desde fuera mientras dos personas caminan lenta e inevitablemente hacia su propio final. Introspectiva, íntima y melancólica, pero también energética y apasionada, la canción transita ese delicado equilibrio entre vulnerabilidad y tensión con una producción donde conviven guitarras de espíritu noventero y texturas electrónicas ambientales.
En su universo sonoro resuenan ecos del dramatismo confesional de Olivia Rodrigo, la sensibilidad alternativa de Beabadoobee y destellos de la nueva escena independiente española representada por propuestas como TERE! o Elena Carat. Sin embargo, Summers no se limita a la referencia: utiliza esas coordenadas como punto de partida para consolidar una voz propia.
La canción comienza como un grito susurrado en mitad de una confesión nocturna. Las guitarras preceden al tono, preparando el terreno emocional. Desde las primeras notas, la acústica retrata esa caída inminente: la impotencia de observar cómo algo se apaga sin poder intervenir. Funciona como un mantra resignado —no importa lo que se haga ahora, el final ya parece escrito.
Tras un estribillo desgarrado donde la voz se quiebra sin artificios, el tema cambia de piel. La entrada de la guitarra eléctrica, distorsionada y más pesada, introduce una energía amarga que oscila entre la culpa y la aceptación. La eléctrica rompe la fantasía y da paso al duelo. El silencio, lejos de ser ausencia, mantiene un diálogo constante con la música: es tensión contenida. En varios pasajes, la producción se reduce a lo esencial —una eléctrica austera, un pulso electrónico sutil y una voz que se mueve entre el canto y el talk-singing— reforzando esa sensación de intimidad expuesta.
En el proceso creativo, la melodía fue el punto de partida. “La canción llegó primero como melodía, y en ella sentí que ya se contaba toda una historia. La letra vino sola; la melodía contenía toda la carga emocional. Trabajar así es más intuitivo pero no por ello más fácil; siento que necesito picar menos piedra para llegar a la esencia, pero que cualquier movimiento puede llevarme cinco casillas atrás”, comparte la artista.
Summers comenzó su camino musical pasados los 25 años y reivindica sin complejos que nunca es tarde para construir un lenguaje propio. “Estoy enamorada de este proceso de encontrar una canción, preguntarle qué quiere de mí y dialogar con ella. Nunca es tarde para descubrir estas cosas”.
Tras dos primeros lanzamientos marcados por una nostalgia hacia las guitarras de finales de los 90 y principios de los 2000, este tercer single se presenta como un punto de asentamiento artístico. “Empiezo a entender cómo quiero relacionarme con la guitarra. No quiero abandonar nunca la experimentación, pero siento que estoy encontrando un sonido propio que seguirá desarrollándose en los próximos temas”.
“potential is a drug” se publicará el 27 de febrero en todas las plataformas digitales y adelanta una nueva etapa creativa que se desplegará a lo largo de 2026 con una premisa clara: explorar la experiencia emocional contemporánea con una guitarra en la mano, abrazando la fragilidad sin renunciar a la intensidad.

