Hablar de Eylsia hoy es hablar de resiliencia, reinvención y una creatividad que se niega a apagarse. Su regreso musical no solo marca una nueva etapa sonora, sino también la culminación de un viaje vital atravesado por caídas profundas, milagros tecnológicos y una fe inquebrantable. Sus nuevos lanzamientos revelan a una artista que no teme explorar géneros, emociones y mensajes con una honestidad absoluta.
Tras enfrentar secuelas permanentes de Covid —pérdida parcial de capacidad pulmonar y daño en las cuerdas vocales— Eylsia fue informada de que nunca volvería a cantar. Contra todo pronóstico, y gracias a un avance patentado en audio espacial 3D, combinado con inteligencia artificial y años de investigación junto a WorldIPI.com, su voz volvió. Ese renacimiento no solo restauró su capacidad vocal, sino que impulsó una explosión creativa que hoy se refleja en una serie de canciones profundamente personales y estilísticamente diversas.
“The Fire in My Eyes”: fortaleza nacida del dolor
Este tema marca un punto emocional clave en su nueva etapa. Con una narrativa poderosa, “The Fire in My Eyes” habla de caer una y otra vez hasta descubrir la fuerza interior que siempre estuvo ahí. La canción respira gratitud, espiritualidad y superación, encapsulando la esencia de una artista que ha aprendido que no somos definidos por las caídas, sino por el coraje de levantarnos.
“Breaking Resolutions”: cuando el rap se convierte en libertad
En un giro inesperado, Eylsia se aventura en el rap y el hip-hop con “Breaking Resolutions”. Nacida casi como un desafío creativo, la canción muestra su lado más lúdico y experimental. Lejos de encasillarse, demuestra que su arte está vivo, abierto al riesgo y a la curiosidad, rompiendo expectativas sin perder autenticidad.
Fe, esperanza y compromiso social
Canciones como “Keep The Faith Another Day” revelan una dimensión profundamente espiritual y solidaria. Escrita para ofrecer consuelo a comunidades cristianas que enfrentan violencia en África, este tema convierte la música en un acto de servicio. Todas las regalías son destinadas a organizaciones benéficas, reafirmando que para Eylsia el arte también es responsabilidad y empatía.
Reflexión, amistades y silencios
En “No One Knows”, la artista explora los contrastes entre el éxito y la soledad, los amigos que rodean los momentos de gloria y el vacío que puede seguir después. Con una sensibilidad madura, la canción conecta con cualquiera que haya vivido tanto la euforia como el descenso.
La música como pulso vital
“Music in My Head” es quizás uno de sus manifiestos más íntimos. Nacida en los momentos más oscuros —cuando la música solo existía en su mente y su corazón— la canción afirma que el arte nunca muere, incluso cuando el cuerpo falla. Es una declaración de amor a la música como fuerza vital.
“Odds To Heaven”: ironía, fe y juego lírico
Con un tono más ligero pero igualmente profundo, este tema juega con la idea de las probabilidades de llegar al cielo. Con humor y reflexión, Eylsia demuestra que la fe también puede dialogar con la creatividad y la ironía sin perder respeto ni profundidad.
Una artista en constante evolución
Más allá de la música, Eylsia es una figura de múltiples reinvenciones: tenista internacional en su infancia, ejecutiva de Hollywood, presidenta universitaria, diseñadora de lujo con Nicolas of Palm Beach, inventora y ahora pionera en tecnología de restauración vocal. Su historia ha despertado el interés editorial y cinematográfico, con una biografía de gran extensión a punto de publicarse y conversaciones tempranas para una adaptación audiovisual.
Sus logros recientes —premios, récords en plataformas como Groover, reconocimientos de GlacerFM y múltiples apariciones en Billboard— no son solo cifras, sino la confirmación de que su regreso ha sido escuchado, sentido y celebrado.
Eylsia no solo ha recuperado su voz: ha ampliado su universo sonoro. Sus nuevos sonidos son el reflejo de una vida vivida intensamente, con cicatrices que hoy brillan como fuego en la mirada.

